Alimentos afrodisíacos más utilizados en el sexo

Diez alimentos afrodisíacos más utilizados en el sexo

Alimentos afrodisíacos

¿Cuántas veces hemos escuchado eso de que ‘con la comida no se juega’? Pues, de adultos, la cosa cambia. Si estás cansada de la rutina sexual con tu pareja o, simplemente te apetece probar algo diferente, es el momento de echar mano a algunos juegos eróticos. Y uno de los más suculentos es, precisamente, el de introducir comida en el sexo.

Algunos alimentos en concreto os lo harán pasar en grande, siempre y cuando se utilicen con precaución ya que, de lo contrario, lo que puede empezar como una diversión puede acabar en un mal rato. En un juego erótico los principales protagonistas somos nosotros y nuestro cuerpo y, por ello, es importante tener en cuenta que hay ciertos alimentos que si se quedan en el interior de nuestras partes íntimas pueden provocarnos infecciones u otro tipo de riesgos, ya que la zona genital es muy delicada.

Ahora bien, sabiendo que tenemos que jugar con cuidado… Te contamos cuáles son los alimentos más utilizados en los juegos sexuales. La decisión de incluirlos (o no) en tu rutina sexual, es tuya… ¡atentos!

Nata
La nata es uno de los alimentos más divertidos para utilizar en el sexo. Y es que, efectivamente, nos permite dar rienda suelta a nuestra imaginación y, ¿por qué no? ¡Un toque de lo más dulce! Aunque también debemos decir que los lácteos no suelen dejar un aroma agradable en la piel. Además, tendréis que tener cuidado con las zonas íntimas, ya que si quedan restos en las cavidades, podrían aparecer hongos u otro tipo de infecciones.

Chocolate
Se trata de otro de los alimentos estrella en el mundo erótico. Normalmente, suele utilizarse en formato líquido pero también podéis probar otros formatos como en crema, sólido, con almendras… ¡vosotros elegís! Por lo general, su uso no suele ser peligroso pero, de todas formas, es recomendable tener cuidado.

Frutas
Fresas, cerezas, frambuesas, uvas… ¡existe una infinidad de opciones! Las frutas pequeñas os darán mucho juego en vuestras veladas pero, ¡ojo! únicamente deben utilizarse de forma exterior para evitar sustos. Además, os recomendamos lavarlas antes de mantener relaciones, tanto si os las coméis como si solo van a estar en contacto con vuestra piel.

Helado
¡Mmmm! ¿A quién no le gusta un heladito? Sea la temporada que sea, cuando en una sesión de sexo las temperaturas están altas… un poco de frío nunca viene mal. Podéis echarlo sobre la piel de uno de vosotros y el otro lo puede lamer, la mezcla de sensación de frío con el calor de la boca os hará alucinar.

Miel
La miel puede ser un alimento muy divertido pero, es cierto, que debido a su textura pegajosa puede resultar un poco engorroso de eliminar. Por no hablar de los peligros que puede tener que se queden restos de miel en el interior de nuestras partes íntimas, ¡cuidado!

Canela
Como ya sabemos, es un alimento afrodisíaco con un delicioso sabor y olor. Sin embargo, esta especia puede resultar peligrosa si la tomamos muy de golpe, ya que puede llegar a producir ahogo si se toma mucha cantidad y, por supuesto, si entra en contacto con zonas íntimas es fácil que notemos irritación.

Ostras
Es cierto que no todo el mundo es fan de las ostras pero a quien le gustan, le gustan de verdad… ¿y por qué no juntar estos dos placeres? Es otro alimento afrodisíaco con el que además os daréis un buen festín. Por supuesto, solo son aptas para uso exterior o un aperitivo previo al sexo.

Gelatina
Un alimento súper divertido con el que os echaréis unas risas. Sin embargo, es otro alimento algo pegajoso y puede costaros deshaceros de los posibles restos que queden en el cuerpo.

Aceite de coco
Si sois amantes de los sabores exóticos, ¡el aceite de coco es para vosotros! Podéis untar el cuerpo del uno con el otro bañados en aceite de coco, aunque luego tendréis que cambiar las sábanas y daros una buena ducha… ¡Y nada de utilizarlo como lubricante!

Picante
¡Hot, hot! Si os gustan este tipo de comidas, podéis utilizar especias picantes como la cayena, el curri o el chile picante, entre otros. Eso sí, lejos de los genitales… ¡imaginaos qué incómodo!

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